En la tarde (más bien noche) fui con mi padre al centro de la ciudad a comprar unos libros, y mientras pasábamos por el zócalo de ésta noté un local en que vendían el siguiente artículo.
Ahora, no sé si sepan la historia de dicho artículo, pero el día se presta para que se las cuente:
Por ahí de la primera guerra mundial, el gobierno estadounidense se adentró en la tarea de crear una forma fácil y rápida de saber cuantas bajas había sufrido cada batallón o como identificar a los muertos, y de ahí surgen las "dog tags" (placas de perro)
En un inicio dichas placas eran simples planchas con el nombre y numero de cada soldado. Se usaban dos una se quedaba con el cuerpo si el soldado moría y la otra la tenía que tomar otro soldado o un equipo de reconocimiento que lo encontrara, o bien algunas nunca eran retiradas. Ya por ahí de la guerra de Vietnam el ejercito optó por cambiar el diseño pues ambas placas al chocar producían un ruido que en batalla era mortal (ya que Vietnam fue más infiltración que guerra) y hasta el día de hoy siguen siendo usadas con la misma finalidad, esta es, una referencia para cuantificar las bajas.